Dando vueltas por internet nos hemos encontrado con un excelente artículo que habla de las diferencias (y las similitudes) del cine y las series de televisión. En el artículo, el autor explica cómo el propio cine ha sido el principal factor por el que las series han cobrado tanta importancia. La calidad técnica y fílmica conseguida en la pantalla grande se han transladado con mucho acierto a la pequeña, y eso ha allanado el camino a las grandes masas, que se han sentido cómodas ante el nuevo lenguaje televisivo.
El autor resume en 6 puntos los puntos fuertes de la nueva era de las series:
- El formato seriado permite elaborar tramas más complejas.
- Se ha llegado a un gran público gracias a la inmediatez del propio medio y a la forma en la que internet ha colaborado en tandem.
- Los comparativamente reducidos presupuestos obligan a agudizar el guión, los diálogos y otros puntos que no se pueden "comprar".
- Buenas historias y personajes.
- La acomodación de ciertas estrategias y recursos narrativos al medio: flashbacks, flashforwards, cliffhangers etc.
- La longitud de los episodios y de las temporadas, idóneas tanto para el espectador (planifica mejor así su tiempo libre) como para el autor (planifica mejor la historia).
Hemos extraído estos puntos por su interés, pero recomendamos encarecidamente la lectura del artículo original.
