diodati
Comenzamos el año con una iniciativa realmente innovadora y potencialmente útil y práctica. DIODATI es, según sus promotores, “una plataforma creadora de proyectos audiovisuales y generadora de formación y empleo”.
Como desvela la descripción que hemos ofrecido, Diodati tiene varias vertientes. Por una parte, se centran en proyectos dirigidos al mercado. Para ello, buscan profesionales del sector para crear grupos de trabajo y sacar adelante proyectos innovadores. En estos grupos también participa, y con esto enlazamos al segundo punto, guionistas noveles.

La forma en la que Diodati forma a estos guionistas noveles es lo que diferencia a esta iniciativa de otras del mercado. Así lo explican ellos:
Además del desarrollo de proyectos con equipos profesionales, DIODATI también ofrece formación altamente cualificada a guionistas noveles –con formación previa pero sin experiencia en el medio-, que quieran incorporarse a la industria audiovisual. Estos guionistas pueden acceder a clases magistrales impartidas por las más prestigiosas figuras del audiovisual contemporáneo y participar en grupos de trabajo formados por profesionales del guión.
DIODATI busca a sus guionistas noveles en el alumnado de Facultades de Comunicación Audiovisual, Escuelas de Cine o de Letras, o entre quienes hayan cursado algún plan de formación en escritura de guión. Tras examinar los currículos de los solicitantes y realizar una entrevista personal, selecciona a aquellos que más se adecuen a sus objetivos. DIODATI necesita escritores con talento, capacidad para trabajar en equipo y decidido empeño por desarrollar sus capacidades como creadores.
Desde luego, no hay duda de que es una forma novedosa de incorporarse al mercado del guión.
El Pez de los Deseos
Aún falta un año entero para que podamos verla en los cines, pero en Gidoi Faktoria/ El Espacio del Guion apenas podemos contener la emoción. Estamos hablando de El Pez de los Deseos, película de animación en 3D que está elaborando Baleuko. Leed la sinopsis que hacen en Noticias de Gipuzkoa, y ya veréis como os sale un sonoro “aaaaah” de disfrute:
Opil es un niño que odia el pescado. Su madre, en un intento desesperado para que deje de engullir comida basura le sirve un planto especial, el pez de los deseos. Sin embargo, el niño ya no cree en esas historias fantásticas y pide que "ojalá vengan unos mutantes extraterrestres y se lleven todo el pescado del planeta". Dicho y hecho. A la mañana siguiente, las hordas del malvado Saturón llegan con sus naves y succionan todos los océanos y el pescado.

Lejos de salirse con la suya, Opil es juzgado por un tribunal de los deseos donde es castigado a resolver el entuerto y salvar el planeta junto al capitán Caballa, su hija Marina y la Rapesa del Ducado Blanco, en una aventura para toda la familia.
El Pez de los Deseos está siendo dirigida por Gorka Vázquez e Iván Oneka, y el guion corre a cuenta de Angel E. Pariente y Luis Sánchez-Polack. El presupuesto es de 1,7 millones de euros, parte de la cual ha sido ofrecida por el Gobierno Vasco, y, otra parte, curiosa curiosidad, por FROM, el Fondo de Regulación y Organización del Mercado de los Productos de la Pesca y Cultivos Marinos. Al parecer, el film contara con "contenido didáctico ya que pretende mejorar la percepción de la infancia ante el consumo de pescado". Dicho por el productor ejecutivo, Miguel Gómez-Tejedor.
El Efecto CSI
Sabíamos que iba a pasar. Sabíamos que tanta serie de temática “profesional” no podía llevar a nada bueno. Y así lo confirman varios análisis realizados por prestigiosos sociólogos, y así lo recoge este interesante artículo de El Pais.

En particular, parece ser que es la popular CSI la que mayor efecto tiene sobre nuestras mentes. En la jerga criminológica ya se ha bautizado el fenómeno como “Efecto CSI” y afecta sobre todo a jurados populares, haciendo creer a sus miembros que poseen conocimientos científicos por haber visto repetidamente dicha serie de televisión.
Yendo a lo concreto, Simon A. Cole y Rachel Dioso Villa, observaron, en un artículo para la prestigiosa Standford Law review, seis variantes del “Efecto CSI”, clasificados por el sujeto afectado (extraído del mismo artículo de El País):
- En jurados. Se creen expertos en ciencia por las series y aumentan por ello el número de absoluciones.
- En fiscales. Si entienden que el jurado puede estar influenciado, pueden ocupar más tiempo cuestionando sus hábitos televisivos que estudiando el caso en cuestión.
- En abogados defensores. Lo opuesto al jurado. Confían demasiado en las pruebas y elevan los procesamientos.
- En productores televisivos. Han dotado al efecto CSI tradicional de un componente divulgador que, en ocasiones, implica una democratización indebida de la ciencia.
- En educadores. Lo ven positivo porque aumenta el número de alumnos que quieren hacer carreras científicas.
- En policías. Según los autores, es frecuente que los criminales vean estas series. Gracias a ellas, emplean lejía y guantes para no dejar huellas en la escena del crimen.
Parece ser que deberíamos tomarnos la ficción como… ficción. No es tan difícil.
