En una bonita entrevista realizada por Rubén Lardín a Enrique Urbizu, el director y guionista nos cuenta cómo conocio a Michel Gaztambide, con quien escribió La Caja 507 . Así relata la historia...
¿A Michel le conoces desde la universidad?
No, Michel y yo nos conocimos en otra galaxia, en un curso de una semana que dio Steven E. de Souza en Bilbao justo después del éxito de La jungla de cristal. Joaquín Trincado, que era el productor deTu novia está loca y de Todo por la pasta, se empeñó y consiguió que el tío viniera a dar un curso para guionistas vascos. Y allí conocí a Michel. Hicimos buenas migas y nos hicimos compañeros de lectura. Los dos somos lectores de novela negra. Él además de guionista es poeta, y a mí también me gusta leer poesía. Descubrimos juntos aEllroy, por ejemplo. Luego él fue de los primeros que me indujo a dar clases, algún pequeño curso en Donosti… Yo tenía el guión cero de La caja 507 y se lo pasé para ver si él veía ahí una película, y él tenía uno que se llamaba La vida mancha y me lo dio a leer. Él vio algo en el mío y me dijo que con trabajo se podría sacar, y a mí me encantó el suyo desde el primer momento. Y nos pusimos a trabajar en ambos. Descubrimos que trabajábamos bien a cuatro manos, físicamente en la misma habitación, y desde entonces hasta ahora hemos escrito cuatro o cinco cosas juntos, tres rodadas. Es un buen socio. Compartimos mucho en la manera de entender el relato cinematográfico.
